Con menos de
tres cuartos de entrada se lidiaron toros de Zalduendo, chicos y de desigual
comportamiento, resultaron manejables para los toreros.
El Maestro
Ponce abría cartel y dejó una buena impresión tras dos años de ausencia en
Córdoba, no se puede sacar más ante tan poco, el primero de su lote un toro muy
parado, poco pudo hacer, lo intentó pero cuando no se puede no se puede. Fue en
el cuarto cuando el animal tenía más movilidad y Ponce aprovecha esas arrancadas
que dejaron buen sabor de boca en los tendidos, no le pudo faltar el típico repertorio
de la famosa poncina, o el abaniqueo muy decoroso, gustó Ponce en Córdoba,
tanto, que le piden las dos orejas con fuerza, y el presidente estuvo muy bien
con conceder solo una.
Se esperaba
a Morante y llegó, tras la polémica previa que si venia o que no venia.
El torero
sevillano solo pudo dejar detalles de pureza, poquito pero extraordinarios, con
el capote los animales no le dejaron pero fue en la muleta donde hizo una
bonita faena que le valió una oreja, en el segundo de su lote no tuvo suerte
con los aceros y fue ovacionado.
Cerraba cartel
Talavante, me gustó bastante este torero, en el que cerraba plaza, compuso una
gran faena por ambas manos que llegó al tendido, la plaza en pie n varias
ocasiones, lástima que los aceros le fallaran, hubiese sido de gran premio. Todo
lo contrario a su primer enemigo, un toro muy parado y enseguida se fue a por
la espada, y su labor fue silenciada.
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